Homogenizacion Cultural
Nueva Visión de la Sociedad:
El cambio de siglo es siempre paradigmático. porque en el fondo considero que se acercan cambios muy relevantes en el mundo de la educación- que creo interesante abordar esta cuestión de cómo se prevé que sea la educación del siglo XXI. Soy consciente de que cuando se hace este intento es fácil oscilar entre aquello que parece inexorable, y lo que podríamos considerar utopías de quien las formula. Procuraré evitar en la medida de lo posible este hecho. No obstante, no hemos de perder de vista que lo que más interesa no es observar la evolución del fenómeno educativo en los próximos años o décadas, man teniéndonos impávidos ante ello. Lo que es más importante, lo que da sentido a este enfoque prospectivo de un fenómeno individual y social tan relevante como la educación, es pensar en cómo preparamos a nuestros niños y jóvenes de hoy para los retos que tendrán que afrontar en el futuro. Posiblemente nunca como ahora la sociedad, la economía, la demografía, la política, han sido tan inestables y cambiantes. Es por ello, que deberemos ser cuidadosos al diseñar una oferta educativa que prepare adecuadamente a los jóvenes de hoy para el futuro que se avecina
Una Sociedad Multicultural
Hoy en día, no hay ningún estudio prospectivo que no nos indique que el futuro de nuestras sociedades pasa por un incremento de la diversidad cultural en su seno. Este hecho se fundamenta, básicamente, en dos factores:
a) El primero es que las poblaciones son aún más móviles, como consecuencia de la situación económica de los países de origen, del conocimiento de los países que son receptores, y debido a la mejora de los medios de comunicación terrestre existentes en la actualidad.
b) El segundo factor es que nuestras sociedades han adquirido un desarrollo económico y tecnológico muy notable.
Debido a esos dos factores, y como muy bien apunta Arango (1994: 88-92), la previsión es que esta movilidad población se incremente, y que la cuestión «migratoria», esté presente entre nosotros durante muchos años.
El problema, difícil de resolver, será cómo compaginar costumbres, rituales, lenguas. concepciones diferentes de la vida. la familia o la relación entre géneros
Sé que hay colectivos y grupos de países que los cuestionan porque son fruto de la post-guerra y del dominio de los países más poderosos del planeta en aquel momento. Al respecto querría señalar solamente tres cosas: la primera es que, mágicamente. los Derechos Humanos son mejorables¡ la segunda es que para cambiarlos es necesario encontrar una propuesta que tenga. como mínimo. el mismo grado de consenso que tienen los actuales Derechos Humanos; la tercera es que sólo tienen autoridad moral para criticarlos aquellos países y colectivos que respeten en su seno ciertos principios como la Libertad. la participación, la tolerancia frente a las ideas de los otros.
Que pueden ser claramente opuestos a los nuestros- en un clima de convivencia, de libertad y de igualdad. característico de nuestras sociedades.
Una sociedad envejecida; Los demógrafos apuntan, desde hace años, que estamos pasando de una sociedad basada en los niños y los jóvenes, a una sociedad donde abunda la gente de la tercera edad. La pirámide de edades de casi todos los países de la Unión Europea empieza a dejar de ser una pirámide para convertirse en un tronco de cono invertido, debido al descenso de la natalidad y al incremento de la población mayor de 65 años.
Hay diversos factores, comunes a nuestra vida diaria, que nos muestran este fenómeno: por ejemplo, la imagen que hoy se tiene hacia el ahorro. Así anteriormente el ahorro era muy importante con el fin de asegurar una buena herencia a las generaciones futuras. Hoy se promociona el ahorro entre la población, con el fin de garantizar una próspera vejez. Es obvio que este hecho, además de las consecuencias económicas que conlleva. tiene y tendrá repercusiones sociales muy significativas que irán apareciendo a medida que se vaya incrementando la incorporación de adultos a la jubilación.
Una Sociedad Informada
Estamos, casi de lleno, en lo que se va denominado la sociedad de la información. Soy consciente de que no es lo mismo que «sociedad informada»: pero lo que quiero resaltar, por encima de todo, es la capacidad que tiene una parte muy significativa de la población de conseguir grandes cantidades de información.Esta información, llega a todos ellos gracias a los medios de comunicación: radio, televisión, diarios, revistas, teléfonos, redes telemáticas de todo tipo, ...
No podemos confundir, información con conocimiento, ya que éste último es imposible sin la primera, y además la información por sí sola no genera conocimiento. Para que se produzca esta conversión -, que nos
proporcionan los medios de comunicación, tenemos a nuestro alcance la posibilidad técnica de luchar contra nuestra propia ignorancia de lo que Oculté en otros
países y sociedades diferentes a la nuestro. Tal vez porque es un hecho muy evidente hoy en día que aún no somos lo suficientemente conscientes de las ventajas
sociales que comporta este hecho y de los cambios que provoca en las mentes de
muchas personas.
El segundo reto que no debemos olvidar, es el referente a los «marginados de
la sociedad de la información». Ha sido necesario que diversos intelectuales y
científicos de renombre' - así como organismos internacionales de prestigio-
diesen el grito de alela sobre esto para que fuésemos conscientes del falso paraíso de la sociedad de la información que nos han querido vender los expertos de
marketing de las empresas de comunicación, como bien sellaría el Informe de la
UNESCO de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo : «¿Qué
pueden significar las «autopistas de la información» para los 600.000 asentamientos humanos que no disponen de electricidad?».
y aunque estos asentamientos humanos tuvieran la infraestructura mínima
necesaria, ¿de qué servirían las oportunidades que les proporciona la sociedad de
la información si no tienen la formación suficiente como para saberlas explotar?
Una Sociedad Autónoma:
Me he atrevido a adjetivar de esta forma a la nueva sociedad que se nos avecina porque entiendo que la mayor capacidad de intervención que está consiguiendo la sociedad civil - y que todavía se incrementará en el futuro, es un signo de autonomía frente al llamado «Estado protector'
A mi entender existe una doble tendencia: por un lado la construcción de entidades supranacionales (que sobrepasan los famosos Estados-nación) y que fácilmente se convertirán en «Mega estados" . Es predecible que éstos adquieran un papel básico en las relaciones internacionales, en el mantenimiento de los equilibrios territoriales. en el establecimiento de las grandes redes comerciales y políticas monetarias, etc ... ; es decir, en los asuntos macro estatales.
Por otro lado, las sociedades adquirirán un mayor protagonismo en los asuntos que podríamos denominar de política nacional: en el sector sanitario. en determinados aspectos del sector económico. en el sector judicial, en el sector educativo, ... Un ejemplo palpable de lo apuntado con anterioridad es el notable incremento del «voluntariado" . Como muy bien indica el 1111' arme a la UNESCO de la Comisión [internacionalizar sobre la Educación para el Siglo XXI nunca había habido como hasta ahora tanta solidaridad entre los países (UNESCO. 1996)9 El crecimiento del número de ONGs y la rápida respuesta que dan a problemas de todo tipo sobrepasando en la mayoría de los casos la actuación del Estado y de los partidos políticos- constituye un toque de atención sobre el importante papel que jugarán en el futuro. Y no sólo en el ámbito nacional sino también en el contexto internacional. Estamos, entonces, frente a un modelo de sociedad que activa todas sus potencialidades no contra el Estado pero sí, al margen o como complemento a éste, alejándose cada vez más de su control directo. n.?
Una Sociedad Independiente
Como hemos podido observar, el concepto de autonomía aplicado a la sociedad lo he delimitado a su capacidad de iniciativa a la hora de tomar decisiones. No obstante, su grado de relación con otras sociedades no se reduce sino que se incrementa, pudiéndose deducir ya un futuro claramente ínter-dependiente. A. Giddens apuntaba, hace años, que la actuación individual de cada uno de nosotros tiene, con frecuencia, importantes consecuencias en otros lugares del planeta. Fruto de una economía cada vez más globalizada, la compra de una pieza determinada de ropa tiene repercusiones sobre las condiciones de vida de otros habitantes del planeta (1993: 63-64).
Y lo que yo hago, añadido a lo que hacen los demás conciudadanos, incrementa más el grado de influencia. Así es como lo han interpretado algunas ONOs que denuncian el uso de mano de obra infantil en los países del Tercer Mundo -<:on salarios tremenda mente bajos- por parte de imponentes empresas multinacionales. El objetivo es que una pane significativa del llamado «primer mundo» boicotee estas marcas comerciales y colabore en la erradicación de esta práctica en los países en vías de desarrollo.
No obstante, de la misma forma que se incrementa el poder de influencia de nuestras sociedades sobre el resto, nuestras decisiones y actuaciones vienen también mediatizadas por lo que ocurre en otros lugares del mundo. Los fenómenos musicales, la moda en el vestir y en «el pens3f», podrían proporcionamos buenos ejemplos al respecto. J.M. Mardones señala que estamos inmersos en una globalización cultural que -además de tener ciertas ventajas- promueve una clara uniformización del consumo y del pensamiento, gracias al poder de influencia de los ma.~s-med;a internacionales
Una sociedad con un desarrollo sostenible Es evidente que caracterizar la sociedad de los próximos años de esta fonna puede ser entendido más como un deseo de quien lo subscribe., que no como una realidad. Parece ser que la sociedad del futuro será así o no será, ya que si no estamos abocados a una muerte anunciada (por muy lellla que ésta sea). En todo caso, hay que preguntarse qué quiere decir desarrollo sostenible, pues en ocasiones, la discusión al respecto da lugar a ciertas confusiones. Gro Harlem, presidente de la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo, dice que «es aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las fu turas generaciones para satisfacer sus propias necesidades» (UNESCO, 1997: 139). Es decir, debemos tener una sociedad que sea solidaria DO sólo con los que la componen, y con otras sociedades, sino también con las próximas generaciones. Respetar el medio ambiente y poder compatibilizarlo con el desarrollo económico, tecnológico y social de nuestra sociedad, es un reto que debemos afrontar desde ahora y durante el siglo que viene.
Aunque pueda parecer que el colectivo del sector educativo y la sociedad en general tienen suficientemente asumido este modelo ele educación mediante lo que se ha denominado educación intercultural, lo cierto es que nos queda un largo camino por recorrer.
1') La ruptura entre las culturas y el aislamiento entre ellas.
2') La presión y la violencia más o menos explícita de la cultura dominante sobre las otras.
3') El refuerzo de la tradición de la cultura dominante de acogida.
4') El diálogo entre culturas.
Obviamente las políticas sobre el tratamiento del fenómeno multicultural pueden combinar varias de estas opciones, pero la educación interculturaJ, ¿qué potencia? A mi entender, la cuarta opción pues es aquella que enseña a los ciudadanos que el diálogo es el medio por el cual se consigue la resolución de los conflictos.
No se trata, por lo tanto, sólo de que el sistema educativo contribuya a construir y a consolidar una sociedad pluricultural -y no monocultural- sino que también tiene que hacer que nuestros alumnos aprendan en el seno de la escuela que la mejor metodología para superar las dificultades es el intercambio de ideas, y que éstas no se imponen sino que se debaten y tienen que saber justificarse. Esto es, a mi entender, la primera gran aportación de la educación interculrural. El segundo aspecto que debe estar implícito en cualquier propuesta de educación interculrural es que una realidad multiculrural es más enriquecedora que una realidad monocultural, y que presenta unas potencialidades formativas y de aprendizaje superiores.
Sólo si aceptamos este punto de partida podremos entender el diseño y la aplicación de programas de educación intrercultural no como una medida preventiva para conseguir la asimilación de los diferentes, sino como una herramienta para potenciar /a riqueza que hay en el seno de cualquier grupo multicultural.
El cambio de siglo es siempre paradigmático. porque en el fondo considero que se acercan cambios muy relevantes en el mundo de la educación- que creo interesante abordar esta cuestión de cómo se prevé que sea la educación del siglo XXI. Soy consciente de que cuando se hace este intento es fácil oscilar entre aquello que parece inexorable, y lo que podríamos considerar utopías de quien las formula. Procuraré evitar en la medida de lo posible este hecho. No obstante, no hemos de perder de vista que lo que más interesa no es observar la evolución del fenómeno educativo en los próximos años o décadas, man teniéndonos impávidos ante ello. Lo que es más importante, lo que da sentido a este enfoque prospectivo de un fenómeno individual y social tan relevante como la educación, es pensar en cómo preparamos a nuestros niños y jóvenes de hoy para los retos que tendrán que afrontar en el futuro. Posiblemente nunca como ahora la sociedad, la economía, la demografía, la política, han sido tan inestables y cambiantes. Es por ello, que deberemos ser cuidadosos al diseñar una oferta educativa que prepare adecuadamente a los jóvenes de hoy para el futuro que se avecina
Una Sociedad Multicultural
Hoy en día, no hay ningún estudio prospectivo que no nos indique que el futuro de nuestras sociedades pasa por un incremento de la diversidad cultural en su seno. Este hecho se fundamenta, básicamente, en dos factores:
a) El primero es que las poblaciones son aún más móviles, como consecuencia de la situación económica de los países de origen, del conocimiento de los países que son receptores, y debido a la mejora de los medios de comunicación terrestre existentes en la actualidad.
b) El segundo factor es que nuestras sociedades han adquirido un desarrollo económico y tecnológico muy notable.
Debido a esos dos factores, y como muy bien apunta Arango (1994: 88-92), la previsión es que esta movilidad población se incremente, y que la cuestión «migratoria», esté presente entre nosotros durante muchos años.
El problema, difícil de resolver, será cómo compaginar costumbres, rituales, lenguas. concepciones diferentes de la vida. la familia o la relación entre géneros
Sé que hay colectivos y grupos de países que los cuestionan porque son fruto de la post-guerra y del dominio de los países más poderosos del planeta en aquel momento. Al respecto querría señalar solamente tres cosas: la primera es que, mágicamente. los Derechos Humanos son mejorables¡ la segunda es que para cambiarlos es necesario encontrar una propuesta que tenga. como mínimo. el mismo grado de consenso que tienen los actuales Derechos Humanos; la tercera es que sólo tienen autoridad moral para criticarlos aquellos países y colectivos que respeten en su seno ciertos principios como la Libertad. la participación, la tolerancia frente a las ideas de los otros.
Que pueden ser claramente opuestos a los nuestros- en un clima de convivencia, de libertad y de igualdad. característico de nuestras sociedades.
Una sociedad envejecida; Los demógrafos apuntan, desde hace años, que estamos pasando de una sociedad basada en los niños y los jóvenes, a una sociedad donde abunda la gente de la tercera edad. La pirámide de edades de casi todos los países de la Unión Europea empieza a dejar de ser una pirámide para convertirse en un tronco de cono invertido, debido al descenso de la natalidad y al incremento de la población mayor de 65 años.
Hay diversos factores, comunes a nuestra vida diaria, que nos muestran este fenómeno: por ejemplo, la imagen que hoy se tiene hacia el ahorro. Así anteriormente el ahorro era muy importante con el fin de asegurar una buena herencia a las generaciones futuras. Hoy se promociona el ahorro entre la población, con el fin de garantizar una próspera vejez. Es obvio que este hecho, además de las consecuencias económicas que conlleva. tiene y tendrá repercusiones sociales muy significativas que irán apareciendo a medida que se vaya incrementando la incorporación de adultos a la jubilación.
Una Sociedad Informada
Estamos, casi de lleno, en lo que se va denominado la sociedad de la información. Soy consciente de que no es lo mismo que «sociedad informada»: pero lo que quiero resaltar, por encima de todo, es la capacidad que tiene una parte muy significativa de la población de conseguir grandes cantidades de información.Esta información, llega a todos ellos gracias a los medios de comunicación: radio, televisión, diarios, revistas, teléfonos, redes telemáticas de todo tipo, ...
No podemos confundir, información con conocimiento, ya que éste último es imposible sin la primera, y además la información por sí sola no genera conocimiento. Para que se produzca esta conversión -
Una Sociedad Autónoma:
Me he atrevido a adjetivar de esta forma a la nueva sociedad que se nos avecina porque entiendo que la mayor capacidad de intervención que está consiguiendo la sociedad civil - y que todavía se incrementará en el futuro, es un signo de autonomía frente al llamado «Estado protector'
A mi entender existe una doble tendencia: por un lado la construcción de entidades supranacionales (que sobrepasan los famosos Estados-nación) y que fácilmente se convertirán en «Mega estados" . Es predecible que éstos adquieran un papel básico en las relaciones internacionales, en el mantenimiento de los equilibrios territoriales. en el establecimiento de las grandes redes comerciales y políticas monetarias, etc ... ; es decir, en los asuntos macro estatales.
Por otro lado, las sociedades adquirirán un mayor protagonismo en los asuntos que podríamos denominar de política nacional: en el sector sanitario. en determinados aspectos del sector económico. en el sector judicial, en el sector educativo, ... Un ejemplo palpable de lo apuntado con anterioridad es el notable incremento del «voluntariado" . Como muy bien indica el 1111' arme a la UNESCO de la Comisión [internacionalizar sobre la Educación para el Siglo XXI nunca había habido como hasta ahora tanta solidaridad entre los países (UNESCO. 1996)9 El crecimiento del número de ONGs y la rápida respuesta que dan a problemas de todo tipo sobrepasando en la mayoría de los casos la actuación del Estado y de los partidos políticos- constituye un toque de atención sobre el importante papel que jugarán en el futuro. Y no sólo en el ámbito nacional sino también en el contexto internacional. Estamos, entonces, frente a un modelo de sociedad que activa todas sus potencialidades no contra el Estado pero sí, al margen o como complemento a éste, alejándose cada vez más de su control directo. n.?
Una Sociedad Independiente
Como hemos podido observar, el concepto de autonomía aplicado a la sociedad lo he delimitado a su capacidad de iniciativa a la hora de tomar decisiones. No obstante, su grado de relación con otras sociedades no se reduce sino que se incrementa, pudiéndose deducir ya un futuro claramente ínter-dependiente. A. Giddens apuntaba, hace años, que la actuación individual de cada uno de nosotros tiene, con frecuencia, importantes consecuencias en otros lugares del planeta. Fruto de una economía cada vez más globalizada, la compra de una pieza determinada de ropa tiene repercusiones sobre las condiciones de vida de otros habitantes del planeta (1993: 63-64).
Y lo que yo hago, añadido a lo que hacen los demás conciudadanos, incrementa más el grado de influencia. Así es como lo han interpretado algunas ONOs que denuncian el uso de mano de obra infantil en los países del Tercer Mundo -<:on salarios tremenda mente bajos- por parte de imponentes empresas multinacionales. El objetivo es que una pane significativa del llamado «primer mundo» boicotee estas marcas comerciales y colabore en la erradicación de esta práctica en los países en vías de desarrollo.
No obstante, de la misma forma que se incrementa el poder de influencia de nuestras sociedades sobre el resto, nuestras decisiones y actuaciones vienen también mediatizadas por lo que ocurre en otros lugares del mundo. Los fenómenos musicales, la moda en el vestir y en «el pens3f», podrían proporcionamos buenos ejemplos al respecto. J.M. Mardones señala que estamos inmersos en una globalización cultural que -además de tener ciertas ventajas- promueve una clara uniformización del consumo y del pensamiento, gracias al poder de influencia de los ma.~s-med;a internacionales
Una sociedad con un desarrollo sostenible Es evidente que caracterizar la sociedad de los próximos años de esta fonna puede ser entendido más como un deseo de quien lo subscribe., que no como una realidad. Parece ser que la sociedad del futuro será así o no será, ya que si no estamos abocados a una muerte anunciada (por muy lellla que ésta sea). En todo caso, hay que preguntarse qué quiere decir desarrollo sostenible, pues en ocasiones, la discusión al respecto da lugar a ciertas confusiones. Gro Harlem, presidente de la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo, dice que «es aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las fu turas generaciones para satisfacer sus propias necesidades» (UNESCO, 1997: 139). Es decir, debemos tener una sociedad que sea solidaria DO sólo con los que la componen, y con otras sociedades, sino también con las próximas generaciones. Respetar el medio ambiente y poder compatibilizarlo con el desarrollo económico, tecnológico y social de nuestra sociedad, es un reto que debemos afrontar desde ahora y durante el siglo que viene.
Aunque pueda parecer que el colectivo del sector educativo y la sociedad en general tienen suficientemente asumido este modelo ele educación mediante lo que se ha denominado educación intercultural, lo cierto es que nos queda un largo camino por recorrer.
1') La ruptura entre las culturas y el aislamiento entre ellas.
2') La presión y la violencia más o menos explícita de la cultura dominante sobre las otras.
3') El refuerzo de la tradición de la cultura dominante de acogida.
4') El diálogo entre culturas.
Obviamente las políticas sobre el tratamiento del fenómeno multicultural pueden combinar varias de estas opciones, pero la educación interculturaJ, ¿qué potencia? A mi entender, la cuarta opción pues es aquella que enseña a los ciudadanos que el diálogo es el medio por el cual se consigue la resolución de los conflictos.
No se trata, por lo tanto, sólo de que el sistema educativo contribuya a construir y a consolidar una sociedad pluricultural -y no monocultural- sino que también tiene que hacer que nuestros alumnos aprendan en el seno de la escuela que la mejor metodología para superar las dificultades es el intercambio de ideas, y que éstas no se imponen sino que se debaten y tienen que saber justificarse. Esto es, a mi entender, la primera gran aportación de la educación interculrural. El segundo aspecto que debe estar implícito en cualquier propuesta de educación interculrural es que una realidad multiculrural es más enriquecedora que una realidad monocultural, y que presenta unas potencialidades formativas y de aprendizaje superiores.
Sólo si aceptamos este punto de partida podremos entender el diseño y la aplicación de programas de educación intrercultural no como una medida preventiva para conseguir la asimilación de los diferentes, sino como una herramienta para potenciar /a riqueza que hay en el seno de cualquier grupo multicultural.
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